Sólo puedo definirme como un artista  polifacético dentro de la disciplina del tango.

Durante los últimos 15 años he estado bailando, enseñando, produciendo y escribiendo sobre tango en innumerables ciudades de todo el mundo.

Como bailarín, me considero un buscador constante de mí mismo. Es un largo camino.

Como docente, solo puedo decir que la docencia es el amor de mi vida y probablemente mi principal misión en esta existencia.

Como gestor cultural, mi cerebro está constantemente imaginando cientos de proyectos de tango absurdos para salvar a la humanidad. Pero sólo pude hacer realidad algunos.

Como escritor: tengo unas diez mil páginas escritas en relación al tango. Pueden encontrar aquí algunas de ellas, las únicas que me atrevo a mostrarles.

También soy arquitecto, pero esa es otra historia. Centrémonos en el tango aquí.

Diego